
El nuevo número de la revista Príncipe de Viana se sumerge de lleno en el ecosistema audiovisual de la Comunidad Foral. A través de una edición monográfica, la publicación aborda la trayectoria del cine en Navarra desde una perspectiva histórica, cultural e industrial, destacando su consolidación como un sector estratégico para la región
Bajo la coordinación de Ana Herrera Isasi, jefa de la sección de proyectos audiovisuales del Departamento de Cultura, este número reúne a 13 especialistas navarros. El bloque dedicado a la producción cuenta con las firmas de Natalia Ardanaz Yunta, que analiza el periodo 1960-2000; Andrés García de la Riva, centrado en el siglo XXI, y Gaizka Aranguren, quien investiga la relación entre el audiovisual y el Patrimonio Cultural Inmaterial.
La exhibición también ocupa un lugar central. El historiador Alberto Cañada reconstruye la historia de los cines parroquiales de 16 mm iniciada en 1955 , mientras que José Félix Collazos relata el legado de los cines Golem desde su apertura en 1982. Por su parte, el periodista Carlos Campo analiza la evolución y el futuro incierto de la financiación en las televisiones privadas navarras.
Además, uno de los puntos fuertes de este monográfico es el análisis de las políticas públicas que han posicionado a Navarra en el mapa nacional de rodajes. La revista detalla: incentivos fiscales, analizados por Juan Carlos Orenes como herramienta clave para atraer inversiones; las instituciones clave, con el papel de la Fundación INAAC, la Filmoteca de Navarra y la Navarra Film Commission en el desarrollo del sector; y la Estrategia S4, con la identificación del audiovisual como sector estratégico dentro de la Especialización Inteligente de Navarra.
Por otra parte, la publicación no olvida los certámenes que vertebran la cultura navarra: la Muestra de Cine y Mujeres, el festival Punto de Vista y el Ópera Prima de Tudela, cuyas trayectorias son analizadas por Miguel Zozaya, Julio Mazarico, Nerea Madariaga y Elena San Julián.
Este número concluye con las reflexiones de los presidentes de las asociaciones profesionales NAPAR y CLAVNA, subrayando que el éxito del audiovisual navarro es el resultado de una gobernanza colaborativa entre el sector público y privado.








