La estación de Tafalla forma parte de la histórica línea ferroviaria que conecta Navarra con el valle del Ebro. El conjunto presenta la arquitectura típica de muchas estaciones construidas a finales del siglo XIX y comienzos del XX, con un edificio principal de carácter sobrio y funcional. Destacan los andenes cubiertos y la disposición longitudinal de las vías, que organizan el espacio ferroviario. Durante décadas ha sido un punto clave para el transporte de viajeros y mercancías en la zona media de Navarra.